← El jabón adecuado protege tu inversión. Vuelve a la Guía Maestra de Lavado .

I. Polvo, Líquido o Cápsulas: ¿Cuál elegir?

No existe el «mejor» detergente universal; cada formato tiene su momento ideal en el ciclo de lavado:

Detergente Líquido:
Es el más versátil. Se disuelve instantáneamente, lo que lo hace ideal para ciclos cortos y agua fría. Es el que utilizan los sistemas de dosificación automática.
Detergente en Polvo:
Suele contener agentes blanqueadores (oxígeno activo). Es el más eficaz para ropa blanca, sábanas y toallas en ciclos de más de 40°C. Ayuda a mantener el tambor libre de biofilm graso.
Cápsulas (Pods):
Ganan en comodidad, pero pierden en flexibilidad. No permiten ajustar la dosis para media carga, lo que puede generar exceso de espuma en lavadoras pequeñas.

II. El ahorro inteligente: Tecnología AutoDosis

¿Sabías que la mayoría de la gente usa un 30% más de detergente del necesario? El exceso de jabón crea una capa de residuos que genera Guía Maestra de Lavado y obliga a la lavadora a realizar aclarados extra, gastando más luz y agua.

La solución C+H: Las lavadoras con AutoDosis detectan el peso de la ropa y el nivel de suciedad para inyectar la cantidad exacta de mililitros. Menos residuo, más ahorro.

III. La Cal: El enemigo invisible

Si vives en una zona de «agua dura» (con mucha cal), tu detergente será menos eficaz. La cal neutraliza parte de los agentes limpiadores, obligándote a usar más cantidad.

Consejo de experto: Si el agua de tu zona es dura, añade siempre un descalcificador o usa detergentes específicos con ablandadores. Esto evitará que las resistencias de tu lavadora se quemen prematuramente.

IV. ¿Es necesario el suavizante?

El suavizante aporta aroma y suavidad, pero tiene una cara B: reduce la capacidad de absorción de las toallas y puede dañar la elasticidad de la ropa deportiva (lycra). En esos casos, es mejor sustituirlo por un chorrito de vinagre blanco en el compartimento correspondiente.

Carrito de compra
Scroll al inicio